Gambas al ajillo

Recetas de gambas al ajillo

Gambas al ajillo con almejas

En un país con tanta tradición gastronómica y un amplio recetario como es España, no pueden faltar los platos elaborados con frutos del mar, como pueden ser las gambas y las almejas.
En este artículo queremos compartir contigo una deliciosa receta de gambas al ajillo con almejas, una combinación que puede resultar algo atípica pero que es verdaderamente deliciosa.

Se trata de un plato equilibrado, que cuenta con productos de calidad, muy rápido y fácil de preparar, apto para cualquier bolsillo y con ingredientes que gustan a todo el mundo. ¿Te animas a sorprender a los tuyos con algo así? Los ingredientes que vamos a compartir contigo son para 4 personas.

Gambas al ajillo con almejas

Ingredientes para las gambas al ajillo con almejas

  • 800 gramos de almejas.
  • 3/4Kg. de gambas
  • 10 dientes de ajo.
  • 3 guindillas.
  • 1 vaso de vino blanco.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Perejil fresco picado.

Su forma de preparación es verdaderamente sencilla y es de esos platos a los que es imposible resistirse a coger un trozo de pan y mojar en su salsa.

Te sorprenderá el sabor que se consigue con la mezcla de todos los ingredientes, lo asequible que es y lo mucho que va a gustar a todos los comensales.

El primer paso que hay que dar es poner todas las gambas en un recipiente con agua y bastante sal y las dejaremos ahí durante una hora más o menos. Después, pelaremos y limpiaremos las gambas, reservando las cabezas y la cáscara para congelar y utilizar más adelante para hacer un delicioso caldo para usar en cualquier otra elaboración con pescados o mariscos.

Una vez sin la cáscara y la cabeza hay que lavarlas bien, dejándolas completamente limpias en un papel absorbente para eliminar el exceso de agua.

Pelaremos los ajos y los picaremos muy finos, al igual que las guindillas, aunque si tres guindillas te parecen mucho, puedes echar menos o incluso cambiar ese ingrediente por pimentón picante.

Pondremos una sartén al fuego con aceite de oliva virgen extra y doraremos los ajos y las guindillas a fuego suave hasta que todo quede dorado, pero sin quemarse. Retiraremos todos esos ingredientes y los pondremos en el mismo recipiente en el que serviremos las gambas y las almejas.

En la sartén, incorporaremos las almejas lavadas y escurridas junto a un vaso de vino blanco y lo dejaremos haciéndose durante 5 minutos a fuego lento, sin dejar de remover, para que se abran bien y vayan mezclándose los sabores.

Pasados los 5 minutos, incorporaremos las gambas peladas y lavadas que habíamos reservado al principio y las dejaremos que se cocinen otros cinco minutos aproximadamente, procurando que se doren bien por todos lados, pero procurando que no se hagan demasiado porque pueden quedar demasiado secas y se arruinaría la textura que requiere esta elaboración gastronómica.

Para finalizar, hay que añadir un poco de sal y perejil picado y en el momento en el que todo esté hecho, lo verteremos junto al aceite en el recipiente donde tenemos los ajos dorados y las guindillas. Hay que servirlas y comerlas calientes para disfrutar al máximo de todo su sabor, por eso es recomendable utilizar cazuelas de barro, que tienen la capacidad de mantener durante más tiempo el calor que los platos normales.

Como has visto, se trata de una receta muy sencilla, que no lleva mucho tiempo en hacer y que puede sorprender a cualquier clase de comensal, por exigente que éste sea. Acompáñalo todo de un buen vino blanco y pan recién hecho y seguro que todo el mundo querrá repetir este plato.

¿Aún no has probado a hacer esta receta?