Gambas al ajillo

Recetas de gambas al ajillo

Receta de gambas al ajillo con champiñones

Las gambas son un producto muy versátil en la cocina porque pueden formar parte de un gran número de elaboraciones gastronómicas como la que vamos a compartir contigo en esta receta, unas deliciosas gambas al ajillo acompañadas de champiñones.

Puede parecer una receta poco común, pero en la cocina hay que probar y experimentar y seguro que cuando hagas esta receta y la pruebes, te sorprenderás no solo de lo sencilla y rápida que es sino del excelente sabor que tiene. Los ingredientes que te vamos a proporcionar son para cuatro personas.

Receta de gambas al ajillo con champiñones

Ingredientes necesarios para las gambas al ajillo con champiñones

  • 1Kg. de gambas (frescas o congeladas, pero mejor cuanto más frescas sean)
  • 500gr. de champiñones.
  • 10 dientes de ajo.
  • 4 guindillas cayena.
  • 1 vaso de vino blanco seco.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Perejil fresco recién picado.
  • Sal (al gusto)

Modo de elaboración de esta receta

No importa si son gambas frescas o congeladas, lo importante para esta receta es que sean de calidad. Por esa razón, para que esta preparación salga de la mejor forma posible hay que gastar un poco más de dinero y comprar unas gambas de la máxima calidad, no son demasiado caras y se puede conseguir crear un plato delicioso.

Respecto a los champiñones, también podemos elegir entre los naturales, con el sabor y las ventajas organolépticas que proporcionan, así como su precio, sobre todo si son de temporada, o elegir entre los champiñones laminados en conserva, también deliciosos y listos para ser utilizados en cualquier momento.

Para comenzar, hay que pelar las gambas en caso de que sean frescas, pero no hay que tirar ni las cabezas ni el resto, se puede guardar y congelar para hacer un fumé más adelante, lo que asegurará un sabor excelente.

Si las gamas son congeladas, hay que tener presente que tienen bastante agua y que cuando descongelen su tamaño se verá más reducido, por tanto hay que elegir gambas de un buen tamaño, aunque también puedes elegir gambón o langostino.

Hay que limpiarlas muy bien y una vez hecho hay que dejarlas en un plato con varios papeles absorbentes para recoger el exceso de agua, un gran enemigo para esta preparación dado que si sueltan agua la gamba se endurece y pierde su textura.

Con las gambas reservadas, seguiremos con la receta, picando los ajos en láminas y si te gusta el picante, también puedes laminar las guindillas, pero ten cuidado, 4 guindillas pueden ser demasiado picantes.

El siguiente paso es limpiar bien los champiñones, sobre todo si son naturales, con lo que eliminar cualquier resto de tierra que pudieran tener. Los trocearemos y los reservaremos. En una sartén grande echaremos un generoso chorro de aceite de oliva virgen extra y lo pondremos a fuego medio, doraremos los ajos picados junto a los champiñones y la guindilla.

Cuando todo se haya dorado, incorporaremos las gambas limpias y bien escurridas, salpimentadas si se desea, lo saltearemos todo durante dos o tres minutos sin dejar de moverlo todo bien hasta que las gambas hayan cogido color. En ese momento incorporaremos el vaso de vino y subiremos a fuego medio para que se evapore el alcohol, pero no dejaremos de removerlo todo.

En el momento en el que se consuma ya se puede servir, sin olvidarse antes de echar un poco de perejil picado por encima.

Debes recordar que este plato debe ser consumido siempre caliente, por lo que puedes servirlas en pequeñas cazuelas de barro que hayas metido anteriormente en el horno, porque pueden mantener el calor muy bien y además darán una presencia estupenda a esta elaboración gastronómica.